En memoria del Dr. Raúl Pacheco-Vega, profesor investigador de FLACSO México, colega muy querido, profesor generoso y amigo entrañable

Dr. Raúl Pacheco-Vega

FLACSO México

El Dr. Raúl Pacheco-Vega fue un prolífico académico mexicano cuyos aportes en políticas públicas, gobernanza ambiental y metodologías cualitativas y mixtas continuarán guiando a generaciones presentes y futuras de cientistas sociales en América Latina y en el resto del mundo por muchos años más. La complejidad de su experiencia vital en el desarrollo de su práctica profesional en escenarios tan contrastantes como Vancouver, Ciudad de México, Guanajuato y Aguascalientes impregnó su investigación tantas veces innovadora y osada en temas y metodologías. Su talento para deslumbrar audiencias tanto en contextos conservadores como progresistas fue reflejo fiel de esa complejidad. Su versatilidad, su agudeza analítica y su compromiso con la producción científica se materializan en más de un centenar de trabajos académicos que dejan lecciones importantes en muchas áreas de las Ciencias Sociales, dentro de las cuales destacan el análisis de políticas públicas, la gobernanza del agua y la situación de comunidades vulnerables en países del cuadrante Nor-Occidental como del Sur Global.

Con enorme tristeza, la comunidad académica de la cual formó parte duela su repentina partida. Raúl deja artículos inconclusos, libros en proceso de edición y muchas tesis huérfanas. Otras, por su parte, aunque lograron ser concluidas, carecerán en su defensa del brillo que como sinodal siempre aportó generosamente el profe Pacheco-Vega.

¿Por qué algunos países latinoamericanos deforestan más que otros? ¿Por qué las luchas de los pueblos originarios de Tecámac por la defensa del territorio y el agua deben entenderse desde la reexistencia ontológica? ¿Cómo experimentan las mujeres trabajadoras de Sonora la escasez del agua en sus cuerpos y en sus tareas de cuidado? ¿Cómo logran las mujeres indígenas de América Latina incidir en la política ambiental para proteger a sus familias y comunidades? Estas son algunas de las preguntas que sus estudiantes se hicieron recientemente, y que él logró acompañar en esta oportunidad solo hasta la mitad del camino.

Conocedor en carne propia de las banderas que levantan la diversidad, la disidencia y la desigualdad, Raúl estuvo constantemente abocado a visibilizar el trabajo de sus colegas y amigxs atravesadxs por todo tipo de alteridades y/o cargas extenuantes de cuidado. Siempre se mostró orgulloso, en las aulas y en las calles, de su identidad sexual y de haber asumido el cuidado de su madre en la etapa final de vida. Por esta labor de cuidado, decidió cancelar su viaje a París para, como cada año, asistir a LASA, a pesar de tener ya todo. No viajó y perdió la vida de manera injusta en León, Guanajuato.

Su compromiso con la colaboración tanto en sus investigaciones como en su vida cotidiana inundó sus relaciones académicas, creando espacios íntimos y amorosos en lugares muchas veces distantes e individualistas. Estableció vínculos cercanos y sentidos valiosos con estudiantes, colegas y personal administrativo en las múltiples instituciones donde trabajó. Su capacidad para imaginar diseños metodológicos innovadores e incluyentes priorizó el vínculo humano y la ética como fuentes privilegiadas en la construcción de conocimiento. Como colega, impulsó siempre el trabajo en equipo, promoviendo activamente espacios de crecimiento recíproco, a través de talleres de escritura académica en los que, algunas horas a la semana, investigadoras e investigadores de México y otros lugares del mundo se reunían con la única finalidad de escribir y de charlar un poco dentro de un espacio seguro de creación y expresión. Además, brindaba apoyo de diversas formas, entre las cuales sus colegas apreciamos las recomendaciones de libros y artículos especializados que constantemente nos hacía según nuestra área de conocimiento.

La comunidad de FLACSO México siempre recordará la “estación de dulces del Dr. Pacheco-Vega”: un espacio habilitado a lado de su oficina, una mesa llena de paletas, dulces, chocolates, a la cual se tenía libre acceso en cualquier momento del día.

Para Raúl, lo más valioso del trabajo académico fueron las relaciones humanas que forjó.

Hacía sentir especial a la gente que quería y, por sobre todo, no escatimaba elogios ni dudaba en “hacer brillar” el trabajo de sus pares, valiéndose de sus extensas redes y medios de divulgación. Destacó en su énfasis en apoyar el trabajo de sus colegas mujeres y amigas, y el avance que sus miradas producen en la ciencia.

Un inteligente elogio realizado desde su enorme corazón, una amplísima sonrisa y un caramelo para alegrar la tarde permanecerán muy seguramente en la memoria de quienes le conocieron, le quieren y le extrañan.