El futuro del latinoamericanismo

Con esta carta, que es la última que escribo antes del Congreso en París, me gustaría dar una idea de lo que se puede esperar en mayo. También ofreceré una reflexión sobre la naturaleza de los estudios de área, lo cual sería el enfoque de uno de los paneles presidenciales. Finalmente, terminaré con unas palabras sobre la idea de revolución, que es el tema de este número de LASA Forum.

París, nous arrivons!

Nos reunimos en una ocasión auspiciosa: el 60 aniversario de la fundación de nuestra asociación. El número total de propuestas y de inscripciones refleja un gran interés en participar; los aproximadamente seis mil concurrentes viajarán a París desde 67 países distintos. Esperamos sinceramente que LASA2026 aumente la visibilidad de América Latina en Europa. Con una duración de cinco días, del 26 al 30 de mayo, LASA2026 contará con cinco paneles presidenciales sobre los principales subtemas de “República y revolución”. Además, habrá una docena de sesiones invitadas que profundizarán en los temas del Congreso. También habrá numerosas sesiones patrocinadas por las 41 Secciones organizadas de LASA. Véase el cuadro abajo.

Bajo la dirección de Claudia Ferman, el Festival Internacional de Cine LASA2026 presentará cinco días ininterrumpidos de proyección de una variedad de películas destacadas asociadas con el tema de este año. Los premios se entregarán en la ceremonia de bienvenida, y habrá sesiones especiales a lo largo del Congreso con la participación de los ganadores. Se rendirá homenaje a dos expresidentas de LASA, Debra Castillo (un ensayo in memoriam se incluye en este número de LASA Forum) y Marysa Navarro (véase el número de LASA Forum 56:2).

También exisitirá la oportunidad de participar en el proceso de planificación estratégica que hemos iniciado durante mi mandato. Con este fin, hemos programado una sesión especial para explorar el futuro de LASA. En esa sesión, la vicepresidenta Gisela Zaremberg y yo presentaremos los resultados de nuestros primeros esfuerzos, para invitar a los miembros a compartir sus esperanzas y expectativas para el futuro de nuestra asociación. Animamos a todas y todos a participar en este proceso.

Los estudiantes y los nuevos profesores constituyen una parte fundamental de nuestra asociación. Por ello, me complace mucho anunciar que pondremos en marcha una iniciativa piloto de educación cívica dentro de LASA2026, que espero se convierta en una característica permanente de nuestros congresos. La iniciativa preparará a profesores y estudiantes de posgrado para incorporar una pedagogía innovadora en su enseñanza, investigación y servicio. Doris Sommer y sus colegas impartirán un taller de tres sesiones titulado “Pre-Texts: The Arts Teach Leadership (and Everything Else)”. Además de los talleres, vamos a hacer un recorrido ameba del Cementerio de Montparnasse, para rendir homenaje y discutir textos de grandes figuras latinoamericanos como César Vallejo, Julio Cortázar, Carlos Fuentes, y Antonieta Rivas Mercado. La educación pública para la democracia, para la ciudadanía y para el servicio a la comunidad es una parte vital de la res publica y de la misión de LASA.

Estoy profundamente agradecido a los expresidentes, miembros vitalicios y otros colegas que generosamente donaron a LASA durante el último año, contribuyendo a fortalecer nuestra asociación y impulsando nuestra misión. Entre ellos se encuentran Charles R. Hale, Gil Joseph, Jane Jaquette, Cynthia McClintock y Aldo Panfichi, así como Florence Babb, Ron Chilcote, Peter Cleaves, Carmen Diana Deere, Todd Eisenstadt, Javier Guerrero, William LeoGrande, Abraham Lowenthal, Enrique Mu, Aníbal Pérez-Liñán, Nina Gerassi-Navarro, Kenneth Roberts, Francisco Sagasti, Verónica Schild, Eduardo Silva, Gabriela Soto-Laveaga, Lynn Stephen, Maria Herminia Tavares de Almeida, Thomas Trebat, Roxana Yichoy, Bill DeWalt y Sylvia Keller.

También deseo expresar mi agradecimiento a las instituciones que han apoyado LASA2026: la Fundación Ford, la Fundación Tinker, la Universidad McGill, mi propia institución, la Universidad de Columbia Británica, la Universidad de Yale, la Universidad de Nueva York y la Universidad de Texas en Austin y la Universidad Diego Portales. Las donaciones a LASA siempre son bienvenidas y aún existen oportunidades para contribuir a nuestra recepción de recaudación de fondos del 25 de mayo: https://lasaweb.org/en/lasa-at-60/

Los estudios de áreas

La fortaleza de LASA depende de la vitalidad de los estudios sobre América Latina y el Caribe — el latinoamericanismo. Los estudios de área han sido siempre una base para el entendimiento entre los pueblos y las naciones y, por tanto, un pilar de paz y justicia. Ofrecen un conocimiento situado que exige apreciar el contexto y la historia, lo idiográfico tanto como lo nomotético, la narrativa tanto como los datos, la diversidad de mentalidades tanto como las lógicas comunes y, sobre todo, el pluralismo metodológico y epistemológico. En el caso de América Latina y el Caribe, estos estudios se enriquecen con la interdisciplinariedad y prosperan gracias a lo que Albert O. Hirschman llamó el trespassing entre disciplinas, tanto de las ciencias sociales como de las humanidades.

Nada de esto es neutral, ni imparcial. Los estudios de área acogen la ciencia, la búsqueda de la verdad, un compromiso con la objetividad bien entendida, así como con las subjetividades compartidas. Requieren la libertad de seguir el conocimiento dondequiera que conduzca, la posibilidad de la curiosidad y la serendipia, el juego tanto como el rigor. Dado que la investigación en estudios de área, como toda investigación, requiere libertad académica, también necesita la democracia como condición de su existencia. Por eso, LASA realiza sus congresos siempre en países con libertad académica y democracia; no podemos organizar congresos en países donde no existe el libre pensamiento.

Hoy en día, el latinoamericanismo se ve amenazado por líderes que actúan con desprecio hacia el derecho internacional, los valores democráticos y el libre pensamiento. A ello se suma una visión estrecha, etnocéntrico y encogida del mundo, que rechaza el diálogo entre culturas e idiomas diversos y denosta los conocimientos que no alcanza a comprender. Esto resulta, además de indignante, desalentador y desmoralizante; pero debemos recordar que nuestros valores y conocimientos son fuentes de gran poder.

Los estudios de área han generado conocimientos que ponen en duda las teorías que suponen procesos de convergencia entre las sociedades, así como la tendencia opuesta: asumir que todos los casos son únicos, distintivos e incomparables. Subrayan la rica diversidad de la experiencia histórica a través de la cual, no obstante, reconocemos la común condición humana. Nos permiten situar las Américas en un contexto global e histórico, reconociendo la diversidad de sus trayectorias en el marco de procesos mundiales de transformación.

República y revolución

En medio de estos vaivenes operan profundas fuerzas sociales que tienden a promover la libertad humana y la autodeterminación de pueblos. Las grandes revoluciones de los siglos pasados liberaron fuerzas irreversibles. Los ciudadanos esperamos participar en las decisiones que afectan nuestras vidas; esperamos vivir la vida que uno tiene razones para valorar. No aceptamos la legitimidad de gobiernos que no se basen en el consentimiento de los gobernados. Y no creemos que nadie tenga derecho a imponer su voluntad a otros, salvo cuando la ley lo exige para preservar la justicia. Estos derechos y libertades están consagrados en nuestras leyes y constituciones y son imprescriptibles. Pueden ser arrebatados temporalmente, pero ideas como la soberanía popular, el poder constituyente, la ciudadanía igualitaria y el autogobierno nunca desaparecerán mientras mantengamos vivas las memorias de las revoluciones que fueron necesarias para alcanzarlos.

Además, América Latina no ha sido origen de imperialismo y guerras mundiales; por el contrario, desde la independencia hasta hoy, la región ha desarrollado jurisprudencia y prácticas diplomáticas para restringir y limitar las guerras y la intervención. Por más que tengan democracias violentas y de baja calidad, Estados débiles y repúblicas deficientes, los países de América Latina son en su mayor parte miembros respetables del club democrático y de la paz kantiana. En América Latina, la violencia política ha tendido a ser interna a los Estados nacionales.

A consecuencia de las grandes injusticias, las desigualdades y la violencia, América Latina y el Caribe han sido escenario de luchas revolucionarias que han derivado en regímenes despóticos. Hoy, los países menos democráticos de la región son Cuba, Venezuela, Nicaragua y El Salvador, todos ellos profundamente marcados por movimientos revolucionarios moldeados por la Guerra Fría, que han traicionado los impulsos emancipadores que les dieron origen. A su vez, han generado tensiones que alimentan a la derecha reaccionaria.

Este número de LASA Forum está dedicado a la segunda parte del tema “República y revolución”. Adela Pineda Franco ha hecho un excelente trabajo al resumir los temas de este dossier, por lo que no los repetiré aquí. Permítanme, más bien, concluir con unas palabras que escuché por primera vez siendo joven, cuando tuve la oportunidad de trabajar como voluntario en el Instituto Nicaragüense de Reforma Agraria en 1980, poco después de la Revolución sandinista. En la cooperativa en la que colaboré, en la hondonada de un volcán en la región de Granada, los recolectores de café, muchos de ellos apenas niños, cantaron la frase de Bernardino Díaz Ochoa, campesino sandinista:

No somos aves para vivir del aire,
No somos peces para vivir del mar,
Somos hombres para vivir de la tierra.

Fue una lección sobre la idea romántica de que, mediante la lucha colectiva, se puede alcanzar la libertad y la dignidad. Que eso haya sido arrebatado por el despotismo de Ortega-Murillo es una amarga realidad. También es un recordatorio de que la revolución no se logra solo mediante la insurrección, sino a través de instituciones: el autogobierno bajo leyes justas, el orden constitucional y la igualdad ciudadana. Ese es el futuro de las Américas, aunque no sepamos cuándo o si siquiera llegará; yo lo he visto con mis propios ojos.

Region Country Count of Member Number Count of Member Percent
AF Ghana 1 0.02%
Morocco 1 0.02%
Réunion 1 0.02%
South Africa 2 0.03%
AF Total 5 0.08%
AS China 4 0.06%
India 2 0.03%
Israel 7 0.11%
Japan 21 0.34%
Lebanon 1 0.02%
Malaysia 1 0.02%
Philippines 2 0.03%
Singapore 1 0.02%
South Korea 3 0.05%
Turkey 7 0.11%
United Arab Emirates 2 0.03%
AS Total 51 0.82%
EU Albania 1 0.02%
Austria 10 0.16%
Belgium 32 0.51%
Croatia 4 0.06%
Czech Republic 6 0.10%
Denmark 14 0.22%
Finland 4 0.06%
France 189 3.03%
Germany 233 3.74%
Greece 6 0.10%
Hungary 3 0.05%
Iceland 1 0.02%
Ireland 14 0.22%
Italy 60 0.96%
Netherlands 64 1.03%
Norway 21 0.34%
Poland 10 0.16%
Portugal 13 0.21%
Romania 6 0.10%
Russia 2 0.03%
Serbia 1 0.02%
Spain 198 3.18%
Sweden 18 0.29%
Switzerland 44 0.71%
United Kingdom 288 4.62%
EU Total 1,242 19.94%
LA Argentina 195 3.13%
Bolivia 9 0.14%
Brazil 539 8.65%
Chile 394 6.33%
Colombia 220 3.53%
Costa Rica 24 0.39%
Cuba 83 1.33%
Curacao 1 0.02%
Dominican Republic 5 0.08%
Ecuador 70 1.12%
El Salvador 7 0.11%
French Guiana 1 0.02%
Guatemala 12 0.19%
Honduras 3 0.05%
Mexico 549 8.82%
Panama 5 0.08%
Paraguay 4 0.06%
Peru 200 3.21%
Puerto Rico 44 0.71%
Suriname 1 0.02%
Uruguay 91 1.46%
Venezuela 9 0.14%
LA Total 2,466 39.60%
NA Canada 210 3.37%
U.S. Virgin Islands 1 0.02%
United States 2,241 35.98%
NA Total 2,452 39.37%
OC Australia 11 0.18%
New Zealand 1 0.02%
OC Total 12 0.19%
Grand Total 6,228 100.00%